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Newcastle avanza a octavos de la Carabao Cup con gol de Willock

Newcastle salió vivo de una trampa copera en el Den y ya está en los octavos de final de la Carabao Cup. No fue brillante. Ni mucho menos sencillo. Pero el 0-1 ante Millwall vale un billete a la siguiente ronda y mantiene intacto el inicio de temporada de Jaissle.

El técnico apostó fuerte desde el principio. Alineación potente, sin concesiones, para dejar claro que el torneo importa. Sin embargo, durante muchos minutos, el equipo de Premier League pareció atascado, sin chispa en los metros finales, incapaz de traducir su superioridad con balón en ocasiones claras.

Dueños de la posesión, pero sin filo

Newcastle, campeón de la edición de 2025, mandó en la pelota y en el territorio. El problema apareció donde se deciden las eliminatorias: en el área rival. Durante una hora larga, apenas un disparo a puerta. Demasiado poco para la calidad que acumulaba el once de Jaissle.

Cada ataque chocaba contra un Millwall muy ordenado y contra un guardameta, Filip Marschall, que se agigantó. El portero firmó una parada espectacular a un disparo venenoso de Willock en su primer aviso serio, un latigazo al primer palo que desvió con reflejos felinos.

La jugada pareció un aviso. En realidad, fue un preludio de lo que estaba por llegar.

El susto de Arconte y la madera que salvó a Newcastle

Mientras Newcastle se desesperaba buscando espacios, Millwall olió la sangre. Soñó con el gran golpe. Y estuvo cerca de darlo.

Tairyk Arconte, salido desde el banquillo, aprovechó un despiste grave de Tino Livramento para plantarse ante la portería. Control, carrera y disparo seco, cruzado, con todo a favor. El balón, sin embargo, se estrelló en el poste. El Den contuvo el aliento. Newcastle también.

Ese remate al palo fue un aviso brutal: el gigante podía caer si seguía perdonando.

Polémica en el área y protestas ignoradas

Antes del descanso, la tensión ya era evidente. En la última acción de la primera parte, Newcastle reclamó un penalti que parecía claro para los visitantes. Fabian Schar cayó dentro del área tras un agarrón de camiseta de Caleb Taylor.

Los jugadores de Jaissle rodearon al colegiado, brazos en alto, protestando con vehemencia. Nada. El árbitro hizo un gesto rotundo y mandó seguir. Sin pena máxima, Newcastle quedaba condenado a encontrar el gol a la vieja usanza: desde el juego abierto y contra el reloj.

Willock decide cuando el tiempo se agotaba

La presión, al final, encontró su recompensa. Cuando el partido se acercaba a los últimos diez minutos y el fantasma de la tanda de penaltis ya rondaba el ambiente, apareció la jugada que cambió la noche.

Minuto 81. Lewis Hall encontró espacio por la izquierda y no dudó. Centro raso, duro, tenso, al corazón del área. Una invitación perfecta para cualquiera que llegara desde segunda línea.

El más rápido fue Willock. Lectura impecable, ataque al espacio y toque definitivo para mandar el balón a la red y romper por fin la resistencia de Millwall. Un gol de puro instinto que desató el alivio en la grada visitante, después de haber visto a su equipo sufrir mucho más de lo esperado.

El tanto cayó como un jarro de agua fría sobre los locales, que habían rozado el sueño de la sorpresa y se quedaron sin premio tras un esfuerzo enorme.

Newcastle respira; Millwall mira a la liga

Con el 0-1, Newcastle se dedicó a gestionar los últimos minutos, proteger la ventaja y cerrar una eliminatoria que se había complicado más de la cuenta. Jaissle sale reforzado: sigue invicto en este arranque de campaña y suma otra victoria en un torneo que el club ya sabe lo que es ganar.

Ahora, el foco del conjunto del norte de Inglaterra pasa por la Premier League, donde le espera un duelo exigente ante Leeds United, clave para consolidar sensaciones y encadenar resultados.

Millwall, por su parte, deberá levantarse rápido. La actuación ante un rival de categoría superior deja motivos para el orgullo, pero la realidad manda en la Championship. El próximo examen llega en casa, frente a Blackburn Rovers, y ahí ya no valen las buenas intenciones: solo cuenta empezar a escalar en la tabla.