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Ocho alternativas para el costado zurdo del Arsenal tras la salida de Vinícius

Durante unos días, el Emirates soñó a lo grande. Arsenal tanteó a Vinícius Júnior, olió la posibilidad, midió números y se preparó para un golpe de autoridad histórico. El brasileño dudaba con su renovación en el Real Madrid, las conversaciones se atascaban y en Londres se encendieron todas las alarmas… de ilusión.

Al final, el desenlace fue el previsible: nuevo contrato en el Bernabéu y fin del espejismo. Pero el intento dejó un mensaje claro: el vigente campeón de la Premier League no quiere solo profundidad de plantilla; busca una estrella para el perfil izquierdo de su ataque.

Christos Tzolis ha llegado desde Club Brugge para ocupar el hueco de Leandro Trossard, pero sería optimista en exceso pensar que el ex del Norwich va a adueñarse del puesto en su primera temporada de regreso a Inglaterra. Y Gabriel Martinelli, pese a sus momentos decisivos, ya no transmite la sensación de intocable ni para parte de la grada ni para su entrenador.

Con Morgan Rogers rumbo a Chelsea, Vinícius blindado en Madrid y Bradley Barcola inclinándose hacia Liverpool, el margen de maniobra parece estrecho. Sin embargo, los datos de Opta abren un catálogo de alternativas que encajan en la idea de un extremo zurdo agresivo, creativo y con cifras.

Kenan Yildiz, el heredero descarado

El nombre de Kenan Yildiz lleva tiempo orbitando alrededor de Arsenal. Ahora, con Juventus fuera de la UEFA Champions League, puede ser el momento de atacar de verdad.

El turco firmó una 2025-26 de jugador grande: 20 intervenciones de gol en 47 partidos oficiales (11 tantos, 9 asistencias) y registros históricos en Turín. Se convirtió en solo el segundo futbolista de la Juve en los últimos 50 años en marcar al menos cinco goles en las primeras 15 jornadas de Serie A antes de cumplir 21 años. El otro de la lista es su ídolo de infancia: Alessandro Del Piero.

No se quedó ahí. Fue el primer no italiano del club en alcanzar la decena de goles en Serie A antes de los 21, y apenas el séptimo en toda la historia bianconera, algo que no sucedía desde Roberto Bettega en la 1970-71.

Yildiz encaja como un guante en lo que Arsenal busca: extremo dinámico, creativo, con desborde y remate. Prefiere la derecha, pero golpea con la izquierda sin complejos. En la última Serie A intentó 73 disparos con la diestra y 23 con la zurda, un quebradero de cabeza constante para los defensas, que nunca saben hacia qué lado orientarle.

No es solo un finalizador. Entre los jugadores de las cinco grandes ligas europeas, solo Bruno Fernandes (98) y Romano Schmid (77) generaron más ocasiones en juego abierto que sus 67. En conducción, solo Vinícius (43) le superó en “carries” que acaban en ocasión (37). Perfil de estrella, edad ideal y un club vendedor por necesidad. La ecuación es evidente.

Nico Williams, el regate como bandera

Cada vez que se abre un debate sobre extremos izquierdos de élite, aparece el mismo nombre: Nico Williams. Y no es casualidad.

El internacional español sigue ligado a Athletic Club con un contrato que se estira hasta junio de 2035, un ancla emocional y contractual de las más sólidas del fútbol europeo. Pero Arsenal ya logró sacar a Martín Zubimendi de la comodidad de la vida en el País Vasco el verano pasado. Sabe cómo insistir.

En la 2025-26, Williams firmó seis goles y tres asistencias en 25 partidos de LaLiga, una campaña marcada por las lesiones. Se perdió el inicio del Mundial, pero regresó a tiempo para dejar huella: asistencia de cabeza a Ferran Torres en el único gol de la final ante Argentina. El pase que vale una Copa del Mundo.

Su impacto con balón es demoledor. Promedió 8,2 regates por 90 minutos en LaLiga; solo Lamine Yamal, Kevin y Jérémy Doku mejoraron esa cifra en las cinco grandes ligas (mínimo 1.000 minutos). Dentro del área rival también vive cómodo: 7,7 toques por 90 en la zona de máximo peligro, con solo 12 extremos por encima en Europa.

La cláusula de rescisión ronda los 90 millones de euros. No es un regalo, pero tampoco una barrera infranqueable para un campeón de la Premier que ya ha demostrado estar dispuesto a pagar por el talento diferencial. Si Arsenal quiere desequilibrio puro y amenaza constante, pocos perfiles hay tan claros.

Abde Ezzalzouli, filo marroquí

Abde Ezzalzouli, “Ez Abde”, ha explotado por fin en un contexto que le permite mandar. En el Real Betis se ha destapado como uno de los extremos más punzantes de LaLiga.

Sus números lo respaldan: 18 intervenciones de gol en 29 partidos (10 goles, 8 asistencias), solo superado por seis jugadores en todo el campeonato, y clasificación para la Champions como premio colectivo.

Se quedó fuera del Mundial por lesión, un golpe duro que puede convertirse en gasolina competitiva para la próxima temporada. Tiene 24 años, margen de crecimiento y un estilo que encaja con un Arsenal que domina las jugadas a balón parado y necesita jugadores que generen faltas cerca del área.

En LaLiga, solo cuatro futbolistas recibieron más faltas que Abde (71). En conducción, también aparece arriba: solo 10 jugadores promediaron más de sus 5,7 conducciones progresivas largas por 90 minutos (mínimo 1.000 minutos), es decir, arrancadas que mueven el balón al menos 10 metros hacia adelante. No es Vinícius, pero se mueve en esa familia de extremos que viven de castigar al rival una y otra vez.

Mika Godts, la joya que mira a París

Este es el tipo de operación que se archiva en la carpeta “robo de mercado”. Mika Godts está muy cerca de Paris Saint-Germain, apuntado como posible sustituto de Barcola. Pero el verano de los “hijacks” aún no ha terminado, y PSG no quiere llegar al precio que pide Ajax.

Godts, que cumplió 21 años en junio, es uno de los extremos jóvenes más excitantes del continente: eléctrico, encarador y con cifras de jugador hecho. En la Eredivisie, firmó 30 intervenciones de gol (17 tantos, 13 asistencias). Solo cinco futbolistas en las 10 principales ligas europeas produjeron más.

También brilla en creación: solo Bruno Fernandes (98) y el propio Tzolis (81) generaron más ocasiones en juego abierto que él (80) en esas 10 grandes ligas. En el uno contra uno, solo Lamine Yamal (133) y Yan Diomande (118) completaron más regates que sus 87.

Su impacto en conducción es especialmente llamativo para un equipo como Arsenal, que valora mucho la progresión con balón: solo Tzolis (44) registró más “carries” que desembocan en ocasión de gol que Godts (43), que igualó el registro de Vinícius en dos partidos menos (34 por 36). Es cierto que sus cifras llegan en la Eredivisie y la Pro League belga, contextos menos exigentes que la Premier, pero el talento es evidente.

Iliman Ndiaye, trabajo y chispa

Entre todos los nombres vinculados con Arsenal tras el “no” de Vinícius, el de Iliman Ndiaye es uno de los más recurrentes. Y con motivos.

El senegalés jugó mayoritariamente en la derecha con Everton la última temporada, pero se movió al perfil izquierdo tras la lesión de Jack Grealish en enero y demostró que puede rendir ahí. Cerró la campaña con seis goles y tres asistencias en 30 partidos de Premier League, siendo uno de los pocos focos de luz ofensiva de los Toffees.

Su juego con balón encaja con lo que pide el equipo de Mikel Arteta: conducción agresiva para sacar al equipo, pero sin desentenderse del trabajo sin balón. En la Premier, solo Jérémy Doku (84) completó más regates que Ndiaye (73). Y en la presión alta también destaca: solo Bukayo Saka (27) recuperó más veces la posesión en el último tercio que Ndiaye (26) en la 2025-26.

No es el nombre más glamuroso de la lista, pero sí uno de los que más se parece al tipo de extremo total que Arsenal suele convertir en pieza clave.

Saïd El Mala, goles en territorio hostil

Saïd El Mala parece tener pie y medio en Borussia Dortmund, pero el mercado no perdona distracciones. Si alguien decide apretar, aún puede cambiar el guion.

Con solo 19 años, el delantero de banda firmó 13 goles en 34 partidos de Bundesliga con un FC Köln que sufrió hasta el final para salvarse y acabó 14.º. Hacer esos números en un equipo a la defensiva explica por sí solo el ruido que ha generado.

En conducción hacia el disparo, su impacto fue de élite: solo Michael Olise (47) y Luis Díaz (41), ambos de Bayern Munich, registraron más “carries” que terminaron en remate que El Mala (37). Y en “carries” que acabaron en gol, solo Olise (8) le superó; El Mala cerró con seis.

Arsenal busca alguien que pueda castigar a campo abierto y crear ventajas por sí mismo. El perfil del joven del Köln encaja a la perfección con esa idea.

Matias Fernandez-Pardo, apuesta a medio plazo

Si el club está dispuesto a invertir en potencial más que en producto terminado, Matias Fernandez-Pardo entra en escena. El internacional belga completó una temporada sólida con Lille en la 2025-26: ocho goles y cinco asistencias en 29 partidos de Ligue 1.

Tiene 21 años y un rasgo que Arteta valora muchísimo: capacidad para ganar metros con balón. Solo siete jugadores en la liga francesa registraron más conducciones progresivas largas que él (122). Y no se trata solo de correr: terminó séptimo en “carries” que acaban en disparo (26) y, de sus 13 “carries” que generan ocasión, tres terminaron directamente en asistencia.

Da la sensación de que Arsenal busca algo más inmediato, alguien que cambie el nivel de la plantilla desde el primer día. Pero Fernandez-Pardo ofrece una base muy interesante para crecer dentro de un entorno exigente.

Las apuestas descaradas: Grealish y Rashford

El listado no estaría completo sin un par de nombres que provocan sonrisas incrédulas… y, al mismo tiempo, invitan a imaginar.

Jack Grealish llega de una cesión en Everton que apuntaba muy alto hasta que la lesión le cortó en seco. De vuelta en Manchester City, todo indica que volverá a salir. Cumple 31 años en septiembre, sería una solución de corto plazo, pero demostró que todavía tiene impacto en la Premier: dos goles y seis asistencias en 20 partidos, y una cifra que explica su peso creativo: 1,99 ocasiones generadas en juego abierto por 90 minutos, al menos el doble que cualquier otro jugador del Everton (mínimo 1.000 minutos).

Su gran arma, y el motivo por el que encajaría tan bien en el ecosistema de Arsenal, es su capacidad para forzar faltas. Solo Hannibal Mejbri (3,4) ganó más faltas por 90 minutos que Grealish (3,2) en la Premier (mínimo 1.000 minutos). Con el arsenal a balón parado que ya tiene el campeón inglés, esa estadística se traduce en munición constante.

El otro nombre rompe aún más los moldes: Marcus Rashford. El inglés firmó una cesión relativamente positiva en Barcelona, con 14 goles y 11 asistencias en 49 partidos oficiales, pero el club catalán decidió apostar por Anthony Gordon. Rashford regresa a Manchester United y la sensación es que ninguna de las dos partes está del todo convencida.

Hay un dato que puede interesar especialmente en el Emirates: su balón parado. En liga, Rashford lanzó 94 córners con Barcelona, solo uno menos que Declan Rice en la Premier (95), y sus 23 córners que encontraron rematador en el área superan los 21 de Rice. En un equipo que ya domina esa faceta, sumar un ejecutor de ese nivel desde banda izquierda sería un arma más.

Vinícius no llegará. Ese tren ya pasó. La cuestión ahora es distinta: ¿apostará Arsenal por el talento emergente que puede marcar una década o por un golpe de efecto inmediato que refuerce su defensa del título desde el primer día?