Tottenham busca a Cody Gakpo mientras De Zerbi prepara su nueva bomba
Tottenham no levanta el pie del acelerador en este mercado. Después de remodelar el centro del campo y la defensa a golpe de talonario, el siguiente objetivo tiene nombre y apellido: Cody Gakpo. El neerlandés de Liverpool se ha colocado en el centro del plan ofensivo de Roberto De Zerbi, que ha pedido al menos un atacante de banda para completar su proyecto.
El problema es que Gakpo no es una operación sencilla. Ni barata. Liverpool no contempla abrirle la puerta sin tener antes un sustituto asegurado. El internacional de Países Bajos tiene todavía cuatro años de contrato por delante y en Anfield no están dispuestos a regalar a uno de los delanteros más hechos de la plantilla de Andoni Iraola, capaz además de actuar como nueve y cubrir la ausencia de Hugo Ekitike, todavía en rehabilitación de una lesión de Aquiles.
Liverpool mira a Bradley Barcola
El dominó solo se moverá si Liverpool encuentra relevo. El club inglés prepara una propuesta formal a Paris Saint-Germain por Bradley Barcola, extremo francés de 23 años. Sobre el papel, encaja. En la práctica, el muro es el precio: PSG lo valora en 145 millones de libras, una cifra que convierte la negociación en un auténtico pulso.
Si Gakpo saliera y Barcola ocupara su lugar, el dibujo en las bandas de Liverpool quedaría muy verde: el joven Rio Ngumoha y el recién llegado Victor Munoz serían las otras alternativas naturales en los costados. Un riesgo evidente para una temporada larga, que explica la dureza de la postura de los ‘reds.
Hasta que ese rompecabezas no se resuelva, cualquier movimiento de Tottenham por Gakpo dependerá de la capacidad de presión del club londinense… y de cuánto esté dispuesto a forzar Liverpool.
Savinho, otra vía abierta
Tottenham no se limita a un solo objetivo. El club también ha sondeado la posibilidad de incorporar a Savinho, extremo de Manchester City. En el Etihad saben que el brasileño quiere marcharse rumbo al norte de Londres, pero por ahora no hay oferta sobre la mesa.
City, además, no tiene prisa. Savinho renovó el verano pasado, lo que encarece todavía más la operación, y el club inglés solo se planteará su salida cuando tenga atado un sustituto. Otra negociación cara, otra partida de ajedrez en un mercado en el que los extremos de nivel se pagan a precio de oro.
La “bomba” de De Zerbi
En medio de este escenario, resuena una palabra: “bomba”. De Zerbi ya ha avisado de que Tottenham prepara otro golpe en el mercado. Y lo hace después de un verano de gasto descomunal: 237 millones invertidos, con Sandro Tonali como fichaje récord del club por 100 millones y Mateus Fernandes por 85.
“El mercado no ha terminado, seguro, pero hemos completado el 60 por ciento de nuestro proyecto. Ahora tenemos otra bomba”, explicó el técnico la semana pasada. No se escondió: el próximo fichaje será un atacante. Preguntado por si el acuerdo estaba cerca, fue claro: “Lo espero, pero no está cerrado, seguro”.
De Zerbi incluso abrió la puerta a más movimientos: “Creo que dos, quizá tres” incorporaciones adicionales, siempre con la idea de rematar una plantilla que él mismo considera todavía incompleta. Y matizó el significado de su famosa palabra: “Bomba en italiano es diferente que bomba en inglés. Podéis escribir lo que queráis, sin problema. Pero dije que tenemos que completar el mercado”.
Para el técnico, nombres como Tonali, Mateus Fernandes, Senesi o Robertson ya son “bomba”: jugadores top para su idea. La pregunta es si Gakpo, o quizá Savinho, se sumarán a esa lista y cambiarán de golpe el paisaje ofensivo del equipo.
Romero, en el punto de mira de Atleti e Inter
Mientras Tottenham mira hacia arriba en el campo, por detrás se agita otro frente delicado. Cristian Romero, capitán del equipo, sigue en el radar de Atletico Madrid e Inter. En el club existe la sensación de que el argentino podría salir este mismo verano, apenas un año después de recibir el brazalete y firmar un nuevo contrato.
De Zerbi ya ha hablado con el central y tiene pendiente una conversación definitiva cuando Romero regrese de su descanso posterior al Mundial. El entrenador, en una entrevista reciente, dejó caer que no quiere bloquear la salida del defensor si este decide marcharse.
Inter, que ya ha incorporado a John Stones para reforzar el centro de la zaga, ve el fichaje de Romero como una operación complicada desde el punto de vista económico. La ecuación podría cambiar si Benjamin Pavard abandona el club: su salida liberaría espacio en la plantilla y acercaría la capacidad financiera necesaria para satisfacer las exigencias de Tottenham.
Entre la posible llegada de una “bomba” en ataque y la amenaza de perder a su líder en defensa, el verano de Tottenham se mueve en el filo. El proyecto de De Zerbi ya ha dado un golpe de efecto con el gasto realizado. Falta saber si el siguiente trueno llevará el nombre de Gakpo… o si el verdadero estallido será la despedida de Romero.






