Tottenham se transforma en gigante del mercado de fichajes
Durante años, el norte de Londres vivió instalado en la queja. Plantillas a medio hacer, inversiones tímidas y un discurso que no casaba con la ambición que el club proclamaba. Dos temporadas seguidas terminando en el puesto 17 de la Premier League dejaron a la vista todas las costuras.
Ahora el paisaje es otro. Y el giro es radical.
De la austeridad de Levy al golpe de mano
La salida de Daniel Levy, históricamente señalado como un negociador férreo hasta el extremo, ha cambiado el guion de un plumazo. Donde antes había prudencia casi obsesiva, hoy hay decisión. Y dinero.
Tottenham ha superado con holgura la barrera de los 200 millones de libras en fichajes. Nombres como Mateus Fernandes, Sandro Tonali y Jan Paul van Hecke encabezan una lista que habla de un proyecto armado para competir ya, no dentro de tres años.
No se trata solo de chequera. Incorporaciones inteligentes como Andrew Robertson y Marcos Senesi a coste cero demuestran que el club, además de gastar, ha empezado a encontrar oportunidades de mercado que antes se le escapaban.
Pero lo más llamativo de este nuevo Tottenham no está en lo que entra. Está en lo que sale.
Ashley Phillips, otro negocio redondo
Históricamente, Spurs no se han caracterizado por vender caro. Esa etiqueta empieza a quedarse vieja.
Según informó Michael Bridge (Sky Sports), Middlesbrough mantiene negociaciones avanzadas para fichar en propiedad a Ashley Phillips. El central, tras varias cesiones notables en Championship, ha incrementado su valor sin apenas rozar el primer equipo del Tottenham.
La cifra exacta no ha trascendido, pero el periodista Alan Nixon ya adelantó que el club londinense exige más de 10 millones de libras para dejarle marchar. El contraste es contundente: lo ficharon por unos 2 millones procedente del Blackburn hace cuatro años. Un futbolista que no ha llegado ni a debutar con los Spurs y que puede dejar una plusvalía de ese calibre habla de una gestión distinta, más afinada, casi de club especialista en trading de talento.
Y, aun así, puede que ni siquiera sea el mejor negocio del verano.
Lankshear, otro golpe al mercado… desde la rampa de salida
El propio Middlesbrough ya había dejado una cantidad importante en las arcas del Tottenham hace unas semanas con el fichaje de Will Lankshear. El acuerdo, según se ha conocido, puede alcanzar los 20 millones de libras en total.
Veinte millones por un delantero que solo ha disputado seis partidos oficiales con el primer equipo de Spurs. Casi nada.
Si se confirma que Phillips sale por una cifra cercana a los 10 millones, el cálculo es demoledor: alrededor de 30 millones de libras —o incluso más— por dos jugadores que, entre los dos, apenas suman seis apariciones con la camiseta del primer equipo.
Para un club tantas veces criticado por malvender y desaprovechar activos, el cambio es profundo. Y significativo.
De la mediocridad a la declaración de intenciones
Tottenham llevaba dos años hundido en la irrelevancia deportiva, atrapado entre decisiones erráticas y un proyecto sin pulso. La llegada de Roberto De Zerbi y el respaldo económico que ha recibido marcan una ruptura clara con ese periodo de mediocridad.
Los fichajes de nivel, las oportunidades a coste cero y, sobre todo, la capacidad para maximizar el valor de jugadores con mínima participación en el primer equipo dibujan un club que empieza a actuar como el “powerhouse” que siempre dijo ser.
Ahora la pregunta ya no es cuánto puede gastar Tottenham, sino hasta dónde puede llegar si mantiene este ritmo de aciertos dentro y fuera del campo. Bajo De Zerbi, la respuesta se escribirá en la Premier League y en cada competición que pise. Y esta vez, no habrá excusas.






