Wei Xiangxin se une al AJ Auxerre: contrato de cinco años
El fútbol francés abre la puerta a otra apuesta lejana. Esta vez, el nombre propio es Wei Xiangxin.
Un contrato largo para un chico de 18 años
AJ Auxerre ha hecho oficial este jueves la llegada del delantero chino de 18 años, que firma un contrato de cinco temporadas y se incorpora como proyecto a medio plazo en un club que viene de sufrir. El equipo terminó 15.º de 18 en la última Ligue 1, salvándose por poco de la promoción de descenso. No está para experimentos vacíos. Si apuesta, es porque ve algo.
El club lo dejó claro en su comunicado: “AJ Auxerre está muy orgulloso de anunciar la llegada de Xiangxin Wei. Gran esperanza del fútbol chino, ha firmado un contrato de cinco años y llevará el número 49”. Pocas palabras, pero un mensaje nítido: se le considera un activo de futuro, no un simple movimiento de marketing.
De Meizhou a Borgoña, un plan trazado con antelación
La operación no ha caído del cielo. En noviembre del año pasado, Auxerre ya había anunciado un acuerdo con Meizhou Hakka, club de la Chinese Super League, para asegurarse al atacante una vez alcanzara la mayoría de edad. El guion se ha cumplido al milímetro: el jugador se hace profesional, cruza el continente y firma su primer gran contrato.
Naturales de Guangdong, Wei ya conocía el entorno: el año pasado pasó tres semanas a prueba con el equipo francés. Aquella estancia no fue un simple casting. En un comunicado entonces, Auxerre detalló que diseñaría planes de formación a largo plazo adaptados a sus características y necesidades, con la expectativa de que el joven pudiera alcanzar metas más altas en su carrera. No se trataba solo de verlo, sino de empezar a construirlo.
Números discretos en club, impacto en la selección juvenil
Su hoja de servicios en Meizhou Hakka no impresiona a primera vista: un gol en 28 partidos repartidos en dos categorías distintas. El contexto tampoco ayudó. El club descendió el pasado noviembre a China League One tras ganar solo cinco de sus 30 encuentros ligueros. Un escenario tenso, con poco margen para que un adolescente se soltara.
Aun así, dejó alguna señal. Este año marcó también un gol en la Chinese FA Cup, sumando minutos y experiencia en competiciones oficiales mientras su equipo se hundía. No son cifras de estrella, pero sí de un jugador al que no le han temblado las piernas en un entorno adverso.
Donde realmente ha llamado la atención es con la camiseta de China sub-17: nueve goles en solo 12 apariciones entre 2024 y 2025. Ahí sí aparece el perfil que seduce a un club europeo: delantero joven, instinto en el área y un margen de crecimiento enorme.
Auxerre, un refugio y un escaparate
Para Auxerre, la llegada de Wei encaja en una estrategia reconocible: reconstruir desde el talento joven, con contratos largos y margen para moldear al futbolista. Para el jugador, el reto es mayúsculo. Pasa de un equipo recién descendido en China a un club histórico que pelea por consolidarse en la élite francesa.
Le espera un vestuario que conoce el sufrimiento reciente y una liga que no perdona la falta de intensidad. Tendrá que adaptarse al ritmo, al físico y a la exigencia táctica del fútbol francés. Nada garantiza minutos inmediatos, pero su historial con la selección sub-17 y la inversión de cinco años hablan de paciencia y convicción.
Wei Xiangxin ya tiene dorsal, contrato y escenario. Ahora le toca demostrar si ese “gran esperanza del fútbol chino” puede convertirse en realidad bajo los focos de la Ligue 1.





