Atlético se desploma en Bilbao: Lee Kang-in y la derrota 3-0
El viaje de Atlético de Madrid a San Mamés terminó en pesadilla: 3-0 ante Athletic Bilbao en la cuarta jornada de la liga española y demasiadas dudas atrás para un equipo que aspiraba a salir reforzado.
Entre las pocas luces del conjunto madrileño apareció Lee Kang-in. El surcoreano fue titular en Bilbao, se movió con intención entre líneas y rozó el gol que pudo cambiar el guion del encuentro. Su derechazo, potente y ajustado, se estrelló en el poste. Era una de las dos veces que Atlético golpeó la madera en la primera parte. Sonó a aviso. No fue más que un espejismo.
Lee abandonó el campo en el minuto 58, ya con la sensación de que su influencia se había ido apagando. El medio surcoreano arrancó con energía, pidiendo balón, girándose rápido y dejando su mejor acción en la jugada del disparo al palo. A partir de ahí, el partido se le fue alejando, como al resto del equipo.
Tras el descanso, llegó el derrumbe. Tres goles encajados y una colección de errores defensivos que, según la valoración recogida por medios locales, explican buena parte del desastre. El marcador no solo castigó a Atlético; también dejó señalados a varios nombres propios.
Notas amargas para un Atlético irreconocible
El medio español El Desmarque calificó la actuación de Lee Kang-in con un 5. Destacó su arranque activo y el control de balón en la acción que acabó en el poste, pero subrayó que su peso en el juego fue menguando con el paso de los minutos.
En el vestuario rojiblanco, solo unos pocos se salvaron del suspenso general. Las mejores notas, un 6, fueron para Marc Pubill, Morten Hjulmand, Pablo Barrios y Álex Baena. Pubill fue reconocido por su solidez defensiva en la primera mitad. Hjulmand y Barrios, por su regularidad en la sala de máquinas. Baena, por intentarlo una y otra vez con disparos lejanos en busca de una chispa ofensiva que nunca llegó.
En el otro extremo, las calificaciones más duras. Jan Oblak y Álex Grimaldo recibieron un 3. El Desmarque remarcó que el guardameta esloveno no realizó ni una sola parada en todo el encuentro, un dato tan frío como contundente. Grimaldo, por su parte, sufrió en su duelo directo con Robert Navarro, superado demasiadas veces en banda.
Ademola Lookman y Giuliano Simeone también se quedaron en el 3, reflejo de un ataque desconectado y sin colmillo. Marcos Llorente obtuvo un 4, un paso por encima, pero lejos de su nivel habitual.
En medio del caos, un debut: Cristian Romero jugó sus primeros minutos con Atlético tras entrar desde el banquillo y fue valorado con un 5, la misma nota que Julián Álvarez. Ambos dejaron destellos, pero llegaron cuando el partido ya estaba muy cuesta arriba.
San Mamés dictó sentencia y la derrota por 3-0 deja una pregunta incómoda flotando en el aire: ¿es solo un tropiezo grave o el síntoma de un problema más profundo en este Atlético que, por ahora, no encuentra su verdadero rostro?





