El Barça y su búsqueda por Julián Álvarez: Plan B con Pavlidis
El plan del Barcelona tiene nombre y apellido: Julián Álvarez. Deco lo ha situado en lo más alto de la lista para relevar a Robert Lewandowski, ahora en Chicago Fire, y el club lleva semanas empujando para sacarlo del Atlético de Madrid. Pero el muro rojiblanco no cede.
Según informa AS, el Atlético ya ha rechazado una oferta azulgrana de 100 millones de euros y no contempla desprenderse del argentino, atado hasta 2030. El asunto ha subido incluso de temperatura en los despachos: en Madrid consideran que la forma en que el Barça está intentando seducir al delantero vulnera los límites y, siempre según el diario, habrían elevado una queja formal a la FIFA.
Mientras tanto, el tiempo corre. Si el fichaje de Julián Álvarez se cae en las próximas semanas, en el Camp Nou no quedará otra que abrir el plan B. Y ahí aparece un nombre que, hasta hace no tanto, parecía lejano a este escaparate: Vangelis Pavlidis.
Pavlidis, el plan B que ya marcó un ‘hat-trick’ al Barça
El delantero de Benfica figura, de acuerdo con la información de AS, entre las primeras alternativas que maneja la dirección deportiva si el argentino se vuelve inalcanzable. No es una idea caprichosa ni de última hora. Pavlidis se ha ganado a golpes de gol un lugar en la agenda de los grandes.
Llegó a Lisboa en 2024 procedente de AZ Alkmaar y no ha dejado de producir. La pasada temporada firmó 30 goles y 6 asistencias en 53 partidos oficiales, una cifra que por sí sola ya explica por qué su nombre circula por los despachos de los gigantes europeos.
Pero hay una noche que pesa más que cualquier estadística. En la fase de liga de la Champions League 2024/25, Pavlidis silenció por momentos al Barça con un demoledor ‘hat-trick’ en apenas media hora, en una espectacular derrota de Benfica por 5-4 ante los culés. Tres zarpazos en la primera parte que dejaron huella en la memoria de quienes hoy deciden en el club catalán.
De Bochum a la élite: un camino a base de cesiones
El recorrido del griego hasta este escaparate no ha sido recto ni cómodo. A los 16 años dejó su país para perseguir el sueño de la Bundesliga en la cantera de VfL Bochum. No logró hacerse un hueco en el primer equipo y encadenó cesiones: primero a Borussia Dortmund II, después a Willem II en Países Bajos.
Fue en la Eredivisie donde empezó a despegar. Willem II apostó por él en propiedad y sus actuaciones abrieron la puerta de AZ Alkmaar, que en 2021 pagó apenas 2,5 millones de euros por el internacional griego. Visto lo que vino después, aquella cantidad parece hoy una ganga.
Desde Alkmaar hasta Benfica, y de Benfica a la órbita del Camp Nou. Un ascenso sostenido, sin ruido, basado en una virtud que todos valoran y pocos tienen: el gol constante.
Benfica se cierra: contrato largo y un nuevo técnico enamorado
Ahí está el gran problema para el Barça. Incluso si Deco decide pasar de la vigilancia al ataque y presentar una oferta formal, sacar a Pavlidis de Lisboa no será sencillo.
El delantero tiene contrato con Benfica hasta 2029 y, siempre según AS, en el club portugués no hay intención alguna de abrirle la puerta. Menos todavía ahora, con Marco Silva recién aterrizado en el banquillo tras relevar a José Mourinho, que ha puesto rumbo a Real Madrid.
Silva considera a Pavlidis una pieza clave de su proyecto. Y el propio jugador se encargó de subrayarlo sobre el césped este jueves: cuatro goles suyos en la goleada por 5-0 ante St. Gallen, en la vuelta de la segunda ronda previa de la Europa League. Benfica había perdido 2-1 en Suiza una semana antes; la eliminatoria se le había complicado. Pavlidis la destrozó.
Con ese póker, el conjunto lisboeta remontó, se clasificó para la tercera ronda y se citó con Heart of Midlothian. Un aviso directo a cualquiera que piense que el griego está disponible a precio razonable.
Entre el deseo y la realidad
El Barcelona se mueve entre dos realidades. Por un lado, el deseo de colocar a Julián Álvarez como nuevo faro del ataque, un fichaje de impacto que marque una era. Por otro, la necesidad de tener alternativas sólidas, realistas, que no rebajen el nivel competitivo.
Pavlidis encaja en ese segundo grupo: goleador probado, en plena madurez, acostumbrado a responder en Europa y ya testado, para bien y para mal, ante el propio Barça. El problema es que también es imprescindible en Benfica y está blindado a largo plazo.
El mercado, una vez más, obligará a elegir: insistir hasta el límite por un objetivo casi imposible o virar hacia un delantero que ya ha demostrado que puede castigar al Barça… antes de vestirse de azulgrana.






