Bouaddi, la nueva joya del Manchester City
Manchester City salió de Oporto con algo más que un 0-2 y tres puntos de autoridad. Se llevó también una certeza: en la plantilla de Pep Guardiola asoma una perla de 18 años llamada Bouaddi.
Erling Haaland, protagonista habitual de las noches grandes, no dudó en repartir elogios. El noruego se vació en un partido que definió como “una pelea difícil, hombre contra hombre” ante un Porto al que calificó de “equipo top” y “honestamente impresionante”. No fue un trámite, fue un examen serio en Champions League. Y City aprobó.
El delantero describió una primera parte bajo control, con fases incómodas cuando los portugueses se atrevieron a presionar alto, pero con los ingleses generando ocasiones de sobra. Haaland, fiel a su voracidad, admitió que pudo haberse marchado con muchos más goles. Tras el descanso llegó el golpe: City marcó, Porto respondió con una embestida de unos 25 minutos, pero el campeón inglés resistió y remató el encuentro en el tramo final.
Para Haaland, este tipo de duelos marcan la temporada: en Europa no hay margen para la relajación. “En la Champions League tienes que ganar partidos porque, si no, de repente te cae toda la presión y nunca sabes qué puede pasar”, advirtió, consciente de que el arranque de campaña del City ha sido poderoso, pero sin concesiones a la autocomplacencia.
En medio de esa exigencia apareció Bouaddi. Debut, 18 años y una actuación que no pasó desapercibida en el vestuario. Haaland reveló incluso una conversación interna: llevaba semanas avisando al presidente de que el chico estaba “siendo increíble” en los entrenamientos. “Creo que tenemos una joya aquí”, soltó, sin rodeos.
Eso sí, el noruego no perdió el sentido del humor ni su instinto asesino. Entre risas, le reprochó una acción concreta: en la segunda parte, cuando él se quedaba completamente solo, Bouaddi decidió no filtrarle el pase. “Estaba un poco enfadado”, confesó, antes de matizar que el joven “jugó un gran partido, excepto por ese pase”.
Las palabras de Haaland también retratan el ecosistema competitivo del Manchester City. “Tenemos que exigirnos mucho unos a otros y tenemos que ganar partidos. En Man City tienes que ganar partidos y tienes que ganar trofeos”, resumió el delantero, casi como un mantra del vestuario.
En Oporto, City volvió a responder a esa exigencia. Y lo hizo, además, descubriendo que su futuro puede pasar por las botas de un chico de 18 años al que ya miran como algo más que una promesa. Una joya, como dice Haaland. Ahora le tocará demostrar cuánto brilla cuando la Champions League vuelva a encender los focos.





