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Debut inquietante de Konstantinos Karetsas en Champions

El fútbol contuvo la respiración en Villarreal. En plena noche de Champions, con el partido todavía en frío, el debut europeo de Konstantinos Karetsas se convirtió en un susto mayúsculo para el Borussia Dortmund.

El joven centrocampista de 18 años había tocado el balón con absoluta normalidad. Un pase sencillo a un compañero, nada fuera de guion. Pero de inmediato algo no fue bien: Karetsas empezó a tambalearse, levantó la mano hacia el colegiado y, segundos después, se sentó en el césped, visiblemente mareado, mientras el estadio se sumía en un silencio inquieto.

Los gestos de los jugadores lo dijeron todo. Señales urgentes hacia el banquillo, miradas al cuerpo médico, preocupación en ambos equipos. El partido se detuvo y, durante unos minutos, el resultado dejó de importar.

Poco después, el club intentó calmar la alarma con un comunicado oficial. El Dortmund explicó que se trataba de un problema circulatorio. “Konstantinos Karetsas tuvo que abandonar el campo por problemas circulatorios. Kosta está bien dadas las circunstancias y va camino del hospital para más pruebas”, informó la entidad alemana. Un mensaje corto, pero clave para rebajar la tensión en una noche cargada de nervios.

En zona mixta, Gregor Kobel puso voz al vestuario. El guardameta del Dortmund no escondió la inquietud, aunque se aferró al optimismo. “Espero y creo que todo está bien y que vuelva pronto y en forma con nosotros”, declaró a Amazon Prime, reflejando el sentir de un grupo que ve en Karetsas una pieza de presente y futuro.

La historia del joven griego en Dortmund apenas acaba de empezar. Llegó este verano al Signal Iduna Park como una de las grandes apuestas del proyecto, junto a su compatriota Giannis Konstantelias, dentro de una ofensiva de fichajes centrada en talento joven de élite. El club pagó unos 30 millones de euros al Genk por Karetsas, mientras que Konstantelias aterrizó desde PAOK por 26 millones. Dos operaciones de peso, pensadas para marcar diferencias en Europa desde ya.

Pero el plan se ha torcido de forma cruel. Antes del susto de Karetsas, el Dortmund ya había recibido un golpe durísimo con Konstantelias: una grave lesión de ligamento cruzado anterior en su debut en la Bundesliga, que probablemente le hará perderse el resto de la temporada. Un mazazo deportivo y emocional que ahora se ve acompañado por la preocupación médica en torno a otro de los fichajes estrella.

Para Niko Kovac, el panorama se complica. El técnico contaba con ambos para sostener la ambición del equipo en todas las competiciones, y el calendario aprieta. Las bajas de dos incorporaciones tan costosas y tan centrales en el plan deportivo obligan a rehacer esquemas, redistribuir roles y exprimir al máximo el fondo de armario justo cuando la exigencia doméstica y continental se dispara.

En el Estadio de la Cerámica, sin embargo, el equipo encontró la forma de responder sobre el césped. Cuando Karetsas abandonó el campo, el marcador seguía 0-0 y el ambiente estaba cargado de incertidumbre. Con el susto aún presente, el encuentro se abrió de golpe y se convirtió en un intercambio intenso, tenso, donde cada error se pagaba caro.

La noche terminó con una victoria trabajadísima: 3-2 para el Dortmund en territorio español. El héroe fue Serhou Guirassy, que celebró su partido número 100 con el club firmando un doblete decisivo en la recta final. Dos goles que no solo aseguraron que los tres puntos volvieran a Alemania, sino que le permitieron superar el registro goleador de Robert Lewandowski con la camiseta del Dortmund. Un hito individual en medio de una noche marcada por la preocupación colectiva.

El triunfo mantiene vivas y bien encaminadas las aspiraciones del Dortmund en la Champions League. El resultado importa, y mucho, en un grupo y en una temporada donde cada detalle puede inclinar la balanza. Pero nadie en el club duda de cuál es ahora la prioridad absoluta: que las pruebas médicas confirmen que Karetsas puede volver a hacer lo que mejor sabe.

La pelota seguirá rodando. La gran incógnita es cuándo podrá volver a pisarla, con normalidad, el talento que anoche hizo que todo el fútbol se quedara helado durante unos minutos.