Everton desafía su historia en Londres contra Tottenham
Everton llega el sábado al Tottenham Hotspur Stadium con una mezcla incómoda de confianza y desconfianza. El arranque de temporada invita al optimismo: cuatro partidos, ningún tropiezo, dos victorias y dos empates. La tabla lo refleja: el equipo de David Moyes es octavo con cinco puntos. Pero el calendario le recuerda una verdad más dura. Fuera de casa, este Everton sigue en deuda.
La imagen aún fresca es la del zarpazo de Ainsley Maitland-Niles ante Manchester United: un derechazo desde 25 metros en el tiempo añadido para rescatar un punto. Un golpe de calidad y carácter que sostuvo la racha invicta y dio algo de impulso antes de visitar a un rival que se le ha atragantado demasiado tiempo.
Una racha que pesa
Los números como visitante son claros. Everton no gana fuera en liga desde hace seis partidos. Y el dato que más escuece: cinco derrotas consecutivas a domicilio en Premier League precisamente frente a Tottenham Hotspur. Cada viaje reciente a este estadio ha terminado del mismo modo, con los de Liverpool regresando de vacío.
Ese contexto convierte el duelo del sábado en algo más que un simple compromiso de jornada. Es una prueba de carácter, de si este buen inicio es sólido o solo un espejismo protegido por el factor Goodison.
El balón echará a rodar a las 17:30 del sábado 12 de septiembre de 2026, bajo los focos de un estadio que no suele tener piedad con Everton. En el Reino Unido, el choque se podrá seguir en directo por Sky Sports Main Event.
Las piezas de Moyes: retoques obligados y un regreso de peso
David Moyes no podrá contar al cien por cien con James Garner. El centrocampista aún no está plenamente recuperado de la lesión que abrió la puerta al impacto de Maitland-Niles saliendo desde el banquillo ante United. Esa ausencia puede consolidar una pareja joven y dinámica en el eje.
Todo apunta a que Hayden Hackney, autor de la asistencia para el gol del empate de Tyrique George frente a los de Old Trafford, formará en el doble pivote junto a Harrison Armstrong. Una sociedad con piernas, recorrido y responsabilidad grande: sostener al equipo en un escenario donde Everton se ha descompuesto demasiadas veces.
Maitland-Niles, héroe del último fin de semana, seguirá actuando como lateral derecho, desplazando de nuevo al rol secundario al defensor comodín Merlin Rohl. El inglés aporta salida limpia y amenaza ofensiva desde la banda, un arma que Moyes difícilmente va a sacrificar en un partido en el que el contraataque puede ser vital.
En la línea de tres por detrás del punta, se espera un movimiento clave. Jack Grealish, recién reincorporado tras su segunda etapa en el club, está listo para recuperar el sitio de Brennan Johnson en el once titular. Su capacidad para recibir entre líneas, atraer rivales y generar faltas puede aliviar la presión en los momentos en que Tottenham encierre a Everton en su campo.
Las noticias positivas se detienen ahí. Christian Norgaard sigue fuera hasta octubre y se mantiene como la única baja de larga duración en la plantilla de Moyes. Una ausencia que resta oficio y equilibrio en el medio, justo donde se decidirá buena parte de la batalla en Londres.
El posible once y la idea
El dibujo no se mueve: 4-2-3-1, con matices según el momento del partido. La alineación probable de Everton apunta a:
Pickford; Maitland-Niles, Tarkowski, Branthwaite, Mykolenko; Armstrong, Hackney; George, Dewsbury-Hall, Grealish; Barry.
Con Jordan Pickford como seguro bajo palos, la zaga se apoya en la jerarquía de James Tarkowski y el crecimiento de Jarrad Branthwaite, protegidos por los laterales Maitland-Niles y Vitaliy Mykolenko. Por delante, Armstrong y Hackney deberán tapar líneas de pase y lanzar las transiciones.
En tres cuartos, Tyrique George y Kiernan Dewsbury-Hall aportan energía, llegada y trabajo sin balón, mientras que Grealish se perfila como el foco creativo. Arriba, Barry será la referencia encargada de fijar centrales y castigar cualquier desajuste en la defensa local.
¿Racha o punto de inflexión?
Everton llega con argumentos para creer, pero con estadísticas que invitan a la cautela. La racha invicta choca de frente con un historial reciente nefasto en este mismo escenario. La cuestión es sencilla y a la vez decisiva: ¿seguirá pesando la historia o aprovechará Moyes este momento para romper, por fin, el guion repetido en el Tottenham Hotspur Stadium?





