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Kim Hellberg busca el rugido del Riverside contra Norwich

Middlesbrough vuelve a casa y Kim Hellberg casi lo cuenta como una victoria anticipada. Después de cinco partidos a domicilio en los últimos seis encuentros, tres de ellos en apenas una semana y con la eliminación en la Carabao Cup en el campo de Crystal Palace todavía fresca, el técnico sueco mira al Riverside como un refugio… y como un arma.

El sábado espera un Norwich en alza, pero Hellberg quiere que el estadio vuelva a ser un hervidero.

“Norwich es un equipo muy bueno. Recuerdo aquel partido de la temporada pasada, la atmósfera fue brillante y los últimos cinco minutos estuvieron absolutamente locos”, recordó en declaraciones a BBC Radio Tees. Aquel día, un gol de Hayden Hackney llevó a Middlesbrough a colocarse colíder del Championship. No se le ha borrado de la memoria.

El Riverside como combustible

El entrenador no disimula: necesita que la grada empuje.

“Va a ser un partido muy duro, pero la atmósfera en todos nuestros partidos en casa ha sido muy buena”, subrayó. “Después de todo lo que pasó la temporada pasada, todos nos hemos hecho más fuertes juntos. Todos han subido el nivel: jugadores, aficionados, entrenadores… todos juntos para ir a un nivel superior”.

El discurso no es casual. Tras tanto viaje y tanto desgaste, Hellberg quiere que el regreso a Teesside se note desde el primer minuto. “Creo que la atmósfera ha sido muy buena en cada partido que hemos jugado y tengo muchas ganas de volver, contra un equipo muy bueno. Necesitamos a los aficionados de nuestro lado, haciendo todo lo posible para ayudarnos a cruzar la línea frente a una oposición muy buena”.

El mensaje va directo al corazón del Riverside: ruido, intensidad y cero concesiones.

Respeto máximo a Philippe Clement y a Norwich

Hellberg no rebaja ni un ápice el nivel de respeto hacia el rival. Sabe lo que trae Norwich.

“Philippe Clement ha hecho un trabajo brillante, es un entrenador muy bueno, construye un equipo fuerte y bien trabajado”, elogió. “Le dio la vuelta a la temporada de Norwich el año pasado: estaban en peligro cuando llegó y han construido a partir de ahí. Es un entrenador top y nos planteará muchos desafíos diferentes y difíciles”.

El choque se presenta como un duelo de estilos y de pizarras. “Creo que va a ser un muy buen partido de fútbol, dos buenos equipos uno contra otro, un horario de sábado fantástico y tenemos muchas ganas de que llegue”, remató el sueco.

Will Lankshear, el nuevo referente del gol

En medio del ruido previo al partido, un nombre resuena con fuerza en Middlesbrough: Will Lankshear. El delantero no se llevó el premio a Jugador del Mes del Championship, pero su impacto es imposible de ignorar: siete goles en ocho encuentros desde su llegada veraniega desde Tottenham.

Hellberg está encantado con él, más allá de las cifras. “Creo que lo ha hecho brillantemente, es un buen chico y ha encajado en el equipo a la perfección. Trabaja muy duro dentro y fuera del campo y esa es la cultura que estamos intentando crear aquí”.

El técnico ve algo más profundo que una simple buena racha. “He visto una diferencia enorme en el grupo, en cómo han progresado desde el primer día aquí hasta cómo hemos avanzado y cómo nos cuidamos unos a otros de una forma muy buena”.

La competencia interna es feroz, y a Hellberg le encanta. “Tengo muchos buenos jugadores aquí que compiten de una manera brillante para intentar ayudar a Middlesbrough a ganar partidos y Will es uno de ellos, y ayuda cuando marcas muchos goles”.

Ahora, con Norwich en el horizonte y el Riverside preparado para rugir, el Boro sabe lo que se juega: no es solo otro sábado. Es la oportunidad de convertir la memoria de aquella noche loca ante Norwich en un nuevo punto de partida.