Joey Barton enfrenta prisión preventiva hasta su juicio por agresión
Joey Barton pasará las fiestas entre rejas en HMP Liverpool después de que un juez rechazara su solicitud de libertad bajo fianza, lo que alarga todavía más una espera ya asfixiante antes de su juicio por presunta agresión grave.
El excentrocampista de Manchester City y Queens Park Rangers, de 44 años, debía sentarse en el banquillo del Liverpool Crown Court la semana pasada, pero el inicio del juicio se ha aplazado ahora hasta el 8 de marzo del próximo año. La causa, que podría prolongarse hasta dos semanas, gira en torno a una acusación de causar lesiones corporales graves con intención en relación con un supuesto ataque ocurrido en marzo.
Un caso grave y una víctima muy conocida en el fútbol local
La presunta víctima es Kevin Lynch, de 51 años, figura respetada en el fútbol semiprofesional de la zona de Liverpool. Tras el incidente, fue hospitalizado en estado grave pero estable, con lesiones en la cara y las costillas, según se informó en su momento.
Lynch había estado socializando con Barton en el Huyton and Prescot Golf Club el 8 de marzo, antes de la supuesta agresión. Más tarde, fue encontrado cubierto de sangre en Fairway, cerca de la entrada del club. Su nombre no es ajeno al fútbol modesto del noroeste inglés: dirigió a City of Liverpool, Marine y Prescot Cables, y además fundó NexGen Academy en Dovecot, donde ejerce como director de un centro escolar para niños con necesidades adicionales.
Fianza denegada y un calendario que se alarga
La defensa de Barton, encabezada por el abogado Tim Forte KC, peleó durante cerca de una hora en una vista celebrada el lunes 7 de octubre para conseguir la libertad bajo fianza. No bastó. La solicitud fue rechazada y el exinternacional inglés —que llegó a disputar un partido con la selección absoluta— seguirá en prisión preventiva.
Barton compareció por videollamada desde HMP Liverpool, vestido con un forro polar gris de la marca Columbia y gafas. No era la primera vez que escuchaba al juez desde el otro lado de la pantalla. Ya se había presentado en la sala 42 el miércoles 2 de septiembre, el día de su 44º cumpleaños, cuando el caso se aplazó y el juez David Potter ordenó que continuara en custodia.
En esta ocasión, el mensaje fue igual de contundente. El juez Potter le comunicó: «Mr Barton, su caso volverá a mencionarse el 11 de diciembre. Mientras tanto, queda en prisión preventiva hasta esa fecha». Esa audiencia de diciembre será la revisión previa al juicio, otro hito en un proceso que avanza despacio y mantiene al exfutbolista encerrado.
El impacto es claro: Barton se encamina a pasar un año completo en prisión preventiva. Ya ha cumplido seis meses entre rejas y, con el aplazamiento del juicio hasta el 8 de marzo, le espera al menos otro medio año antes de que un jurado escuche las pruebas.
Una caída brusca desde la élite
Para quien llegó a la Premier League y vistió la camiseta de Inglaterra, el contraste es brutal. Nacido en Huyton y residente en Fox Bank Close, en Widnes, Barton había reconducido su carrera en los últimos años hacia los banquillos y los micrófonos, con un podcast propio que le mantenía en el debate futbolístico.
Ahora, su escenario es muy distinto: no es un vestuario ni un estudio de grabación, sino una celda en HMP Liverpool, a la espera de un juicio que puede marcar el resto de su vida. El 8 de marzo ya está grabado en rojo en el calendario judicial. Y también en el del fútbol inglés, que observa cómo uno de sus personajes más controvertidos afronta quizá el partido más duro que le queda por jugar.





