Liverpool acelera por Lamine Camara y el doble movimiento senegalés
Liverpool ha pasado casi todo el verano a media velocidad. Algún retoque, un gran fichaje perseguido durante semanas y poco más. Pero, a cinco días del cierre del mercado, el escenario ha cambiado: el club de Anfield se asoma a un sprint final con acento senegalés y con el centro del campo de nuevo en el punto de mira.
Un mercado discreto… hasta ahora
Hasta la fecha, los movimientos habían sido contenidos. Jeremy Jacquet y Victor Muñoz llegaron en propiedad, mientras que Ronald Araujo aterrizó cedido desde Barcelona para apuntalar la defensa durante una temporada. Operaciones útiles, sí, pero lejos del estruendo de otros veranos en Merseyside.
El gran culebrón ha sido Bradley Barcola. Tras una persecución que ha ocupado prácticamente toda la ventana, Liverpool ha alcanzado por fin un acuerdo con PSG para el fichaje del extremo, cumpliendo la prioridad que Andoni Iraola había marcado desde el primer día: reforzar las bandas.
En la rueda de prensa previa al duelo ante Nottingham Forest, el técnico fue claro sin perder el matiz de prudencia que exige el mercado.
“La palabra es ‘idealmente’, ‘idealmente’ es la palabra mágica”, respondió cuando le preguntaron si aún quería fortalecer otras zonas del campo. “Al final, hay ciertas cosas que puedes hacer, ciertas cosas que no sabemos si podremos hacer. Pero es verdad que la prioridad ha sido reforzar las bandas. Aún nos quedan cuatro, cinco días; estoy seguro de que, si podemos mejorar otras áreas, lo haremos”.
Esos “cuatro, cinco días” amenazan con ser frenéticos.
Lamine Camara entra en escena
Según Ben Jacobs, Liverpool ha sido “ofrecido” Lamine Camara como oportunidad de última hora. El centrocampista de Monaco no solo está sobre la mesa de Anfield: también habría sido propuesto a Chelsea, mientras que Crystal Palace ya vio rechazada una oferta a principios de mes.
Jacobs detalló en X que Camara se presenta como una opción de final de ventana para ambos gigantes de la Premier League. La operación encaja en una necesidad evidente: tras la venta de Curtis Jones a Inter de Milán, el club busca otra pieza para el centro del campo, pese a la apuesta interna por la progresión del joven Trey Nyoni.
El contexto en Francia abre la puerta. El periodista Luca Bendoni informó de que AS Monaco ha alcanzado un acuerdo de principio con Cruz Azul por el mediocentro Erik Lira, en una operación cercana a los 10 millones de euros, bonus incluidos. Ese fichaje obliga al conjunto monegasco a desprenderse de un jugador extracomunitario, y Camara figura como uno de los candidatos más serios para salir.
Ahí entra Liverpool.
El doble eje senegalés: Camara y Sarr
El nombre de Camara no llega solo. El periodista senegalés La Loumance apuntó en X que no es el único internacional de Senegal que podría acabar firmando por Liverpool antes del cierre del mercado, deslizando la posibilidad de un doble movimiento con Ismaila Sarr.
El extremo de Crystal Palace lleva semanas en la órbita de Anfield. Miguel Delaney, de The Independent, reveló el jueves que el club “sigue persiguiendo” un acuerdo por el atacante, pese al mensaje tajante del nuevo técnico de Palace, Pierre Sage, que insiste en que el jugador “no está en venta”.
Durante días se habló de una oferta de unos 50 millones de libras rechazada por el club de Selhurst Park. Sin embargo, el corresponsal de TEAMtalk, Graeme Bailey, ha sido informado de que Liverpool, en realidad, no llegó a presentar una propuesta formal por el jugador de 28 años.
Lo que sí ha habido es una consulta por su disponibilidad. A partir de ahí, ha sido el entorno de Sarr el que ha movido ficha, ofreciéndolo a Liverpool con la intención de transformar ese interés inicial en una oferta en firme.
La presión viene, por tanto, de los dos lados: Monaco dispuesto a escuchar por Camara y el entorno de Sarr empujando para que Anfield dé el paso definitivo.
Iraola pide extremos, el club mira al medio
El discurso de Iraola marca la hoja de ruta: prioridad en los costados, pero sin cerrar la puerta a reforzar otras líneas si surge la oportunidad adecuada. Camara encaja en ese perfil de ocasión de mercado que puede cambiar la planificación en cuestión de horas.
Liverpool necesita otro centrocampista tras la salida de Jones, y el hecho de que Monaco deba vender a un extracomunitario convierte al senegalés en una pieza especialmente accesible en este tramo final. Si a eso se suma la posibilidad de sumar a Sarr, el dibujo de la plantilla cambiaría de golpe: más velocidad por fuera, más piernas y energía por dentro.
Mientras tanto, desde el entorno del club se apunta a que el último gran movimiento en la medular podría centrarse en un jugador al que Iraola conoce muy bien. Un nombre que, por ahora, se guarda con celo.
Quedan pocos días, pero muchas fichas sobre la mesa. Anfield, que ha vivido un verano relativamente silencioso, se prepara para un final de mercado que puede redefinir la era Iraola a golpe de decisiones en el despacho.





