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Caso de Nabila Habiby: La espera de una sentencia por fraude

LONDRES — Casi cinco años después de ser acusada, el caso que enfrenta la asesora financiera que empeñó la valiosa colección de arte de Edgar Davids sigue sin una sentencia definitiva. Y este viernes volvió a atascarse, esta vez con una excusa digna de guion.

Nabila Habiby, de 39 años, no se presentó en el Wood Green Crown Court, en el norte de Londres, donde debía ser condenada por dos delitos de fraude. A través de su defensa, alegó que había sufrido un golpe en la cabeza con una maleta cuando se dirigía al aeropuerto y que seguía hospitalizada.

Un golpe, una excusa y muchas dudas

“Recibí correspondencia esta mañana de mi procurador, sobre las 9.30, diciendo que de camino al aeropuerto para venir aquí había sido golpeada en la cabeza por un equipaje”, explicó ante el tribunal la abogada defensora Hannah Thomas. Según su versión, Habiby sufrió una conmoción, perdió el conocimiento y fue trasladada al hospital, donde permanece con suero.

La jueza Emma Deacon, sin embargo, dejó claro que no estaba convencida. Calificó de “inadecuadas” las pruebas médicas enviadas desde Bélgica, país en el que reside ahora la acusada. Aun así, aceptó aplazar la vista para que sea el juez original del caso, el mismo que aceptó las declaraciones de culpabilidad, quien dicte finalmente la sentencia.

Mientras tanto, el reloj judicial sigue corriendo.

La confianza de Davids, convertida en fraude

El caso se remonta a 2014. En diciembre de ese año, Davids —excentrocampista de la selección neerlandesa y antiguo jugador del Tottenham Hotspur— estaba cambiándose de una casa en Hadley Wood, Hertfordshire, a un apartamento en el centro de Londres. Confió las llaves de su vivienda y sus pertenencias a Habiby, a quien consideraba su gestora de patrimonio.

Entre esos bienes, una colección de arte moderno que había ido construyendo entre 2006 y 2012, con obras de artistas como Paul Insect y Ron English, adquiridas en la Opera Gallery de Nueva York. Un conjunto valorado en 188.000 libras.

En lugar de llevar los cuadros a un almacén, Habiby los llevó a casas de empeño. Entregó 37 pinturas y piezas de arte como garantía y obtuvo a cambio préstamos por un total de 31.500 libras.

Davids no supo nada hasta que la estafa ya estaba consumada. La señal de alarma saltó cuando un coleccionista, que había adquirido una de las obras a través de una casa de empeño, se puso en contacto con él para preguntar por el origen del cuadro. Solo entonces el exfutbolista descubrió que su colección había sido dispersada.

Algunas de las piezas se han recuperado, pero 25 obras siguen desaparecidas, diseminadas entre compradores de distintos países.

Un caso que se eterniza

La investigación de la Policía Metropolitana de Londres situó los delitos de fraude entre 2015 y 2016. Habiby fue finalmente acusada y, en septiembre de 2025, se declaró culpable de dos cargos de fraude. Quedó en libertad bajo fianza, con la advertencia de que podría enfrentarse a una pena de hasta 34 meses de prisión.

Desde entonces, el proceso se ha convertido en una sucesión de frenazos. El primer intento de dictar sentencia, en marzo, se vino abajo cuando la acusada intentó retirar sus declaraciones de culpabilidad. La maniobra fracasó, pero el calendario se volvió a retrasar.

Este viernes, la historia se repitió con un nuevo giro: ausencia de la acusada, parte médico desde el extranjero y otra fecha señalada en la agenda.

La jueza Deacon ordenó que Habiby se presente obligatoriamente en el tribunal el próximo 23 de septiembre para ser sentenciada. También le exigió un informe médico completo que justifique su ausencia en la vista de este viernes.

Cinco años después de los primeros cargos, con parte de la colección aún perdida y una condena que no termina de llegar, la pregunta es inevitable: ¿será la próxima cita, por fin, el final de este largo partido judicial?