Arsenal asegura fichaje de Phoenix Blayney, joya norirlandesa
Arsenal ha vuelto a golpear primero en el mercado de talento joven. El club londinense se ha asegurado el fichaje de Phoenix Blayney, prometedor futbolista de 15 años procedente de Larne, imponiéndose a la competencia de Liverpool y Nottingham Forest.
El chico dejó una huella inmediata en su prueba con los Gunners. Sus actuaciones convencieron al cuerpo técnico de la academia, que aceleró los movimientos para cerrar su incorporación desde el fútbol norirlandés. No era el único gran club que lo quería: Liverpool y Nottingham Forest también le pusieron un contrato sobre la mesa, hasta el punto de que se vio al jugador en Anfield luciendo equipación del conjunto red tras visitar las instalaciones.
La batalla, sin embargo, ya tiene ganador. El propio padre del jugador, Alan Blayney, confirmó al Belfast Telegraph que Arsenal se ha llevado el gato al agua. El acuerdo está cerrado y solo falta la firma.
“Todo se ha acordado con Arsenal, solo tiene que firmar el contrato”, explicó. “Está hecho y rematado, y se firmará un precontrato cuando llegue el momento adecuado”.
El plan es claro: Blayney se unirá este verano a la disciplina de los Gunners con un precontrato y, cuando cumpla 17 años en noviembre de 2027, rubricará su primer contrato profesional con el club del norte de Londres.
No es un camino nuevo para Arsenal. El club ya ha seguido una vía similar esta temporada con Marli Salmon y Max Dowman, que también firmaron precontratos y quedarán ligados profesionalmente a la entidad cuando alcancen los 17 años.
Dentro del abanico de propuestas procedentes de la Premier League, el padre del jugador no dudó al señalar a Arsenal como la opción más convincente. Lo describió como la “luz brillante entre todas” las ofertas recibidas.
Phoenix Blayney, por su parte, se sintió cómodo desde el primer momento en Londres. Disfrutó de su estancia en el club, percibió una conexión especial y quedó especialmente impresionado por el trabajo de los entrenadores de la academia. Hay, además, un factor humano que ha pesado: uno de sus buenos amigos, Daniel McCarron, ya se ha incorporado a Arsenal. Ambos comparten vestuario en la selección de Irlanda del Norte, y reencontrarse en el mismo club ha sido otro empujón hacia el Emirates.
El movimiento encaja a la perfección con la estrategia reciente de Arsenal: reforzar su academia con algunos de los mejores talentos emergentes del panorama británico e internacional. Dentro de ese plan, Phoenix Blayney no es un nombre más. En el club lo ven como uno de los grandes proyectos de su generación.
La apuesta ya está hecha. Ahora le toca al joven norirlandés demostrar si puede estar a la altura del escudo que pronto llevará en el pecho.





