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Chelsea y el fallido fichaje de Kone: Mbappé como clave

El verano de fichajes de Chelsea dejó una historia inesperada en los despachos: antes de lanzarse a por Kone, el club se apoyó en la voz de alguien que conoce mejor que nadie al centrocampista de Roma. Alonso llamó a un viejo conocido de su etapa en Real Madrid: Mbappé.

El capitán de Francia, que comparte selección con Kone, no dudó. Según Foot Mercato, el delantero ofreció un informe entusiasta sobre su compañero, avalándolo como un talento de primera línea, preparado para soportar el choque físico y la intensidad de la Premier League. Ese visto bueno activó a Chelsea.

Con la recomendación en la mano, el club londinense aceleró. Negociación rápida, cifras fuertes sobre la mesa y acuerdo con Roma por unos 70 millones de euros (60 millones de libras). Muy por encima de la valoración inicial del jugador, una apuesta clara y cara por el mediocentro de 23 años.

Parecía hecho. Chelsea también cerró un principio de acuerdo en lo personal con Kone, que, según los informes, estaba decidido a dar el salto a Londres. Todo apuntaba a un final de manual para un gran fichaje de última hora.

Pero el último día de mercado se torció. Y de forma brusca.

El entrenador de Roma, Gian Piero Gasperini, frenó la operación en seco. Con el visto bueno económico entre clubes y el jugador preparado para cambiar de aires, la negativa del técnico italiano dinamitó el traspaso cuando el reloj ya apretaba. Un giro dramático para un movimiento que el club inglés había construido con calma y dinero.

El golpe no llegó solo. El fracaso en la llegada de Kone se sumó al colapso de otro fichaje sonado: el de Lamine Camara, de Monaco. Dos operaciones importantes que se vinieron abajo y que dejan el centro del campo de Chelsea con una sensación de escasez peligrosa.

La sala de máquinas se queda corta justo cuando más estabilidad necesita. Romeo Lavia arrastra problemas físicos de larga duración. Moisés Caicedo también ha lidiado recientemente con molestias. Para Alonso, el margen táctico se estrecha. Menos rotaciones, menos variantes, más riesgo.

Mientras tanto, el gran movimiento de salida sí se completó. El traspaso de Fernández se cerró por una cifra descomunal: 125 millones de libras. Un acuerdo que refuerza aún más a un Manchester City ya repleto de talento y que ofrece a Enzo Maresca un centrocampista de enorme calidad para un equipo que vive instalado en la élite.

El exjugador de Benfica dejó claras sus intenciones desde el primer día: quiere crecer rodeado de futbolistas de máximo nivel. Habló de un vestuario con calidad en todas las líneas y de su deseo de aprender de sus nuevos compañeros para elevar todavía más su juego. Un mensaje ambicioso que encaja con la dinámica del campeón.

En Londres, el panorama es muy distinto. Alonso encara ahora un rompecabezas incómodo antes de un examen mayúsculo: la visita de Arsenal, vigente campeón de la Premier League, este domingo. Chelsea ha arrancado bien el curso, con victorias ante Fulham y Brighton, pero la falta de profundidad en el centro del campo inquieta a la grada y al cuerpo técnico.

El equipo deberá demostrar que puede competir sin la seguridad técnica de Fernández ni el músculo fresco que habría aportado un fichaje como Kone. La implicación de Mbappé en el proceso de selección de objetivos revela el tipo de perfil que busca el club: futbolistas con ADN ganador, acostumbrados a la élite y al ruido de los grandes escenarios.

Pero sin firma, todo ese trabajo de scouting se queda en teoría. La pregunta, ahora, es si Chelsea podrá sostener su ambición en la Premier con un centro del campo tan expuesto y un calendario que no perdona.