Mónaco inicia la Ligue 1 ante Le Havre con un equipo remendado
AS Monaco abre su temporada de Ligue 1 lejos del Principado, en el siempre incómodo campo de Le Havre AC. Será apenas el segundo partido oficial de Filipe Luís al mando, pero el técnico brasileño ya se ve obligado a improvisar.
El equipo llega con carga en las piernas y algo de confianza en la mochila: el jueves se impuso 3-2 a Górnik Zabrze en la ida del playoff de la UEFA Europa Conference League. Victoria, goles y buenas sensaciones… pero también desgaste y la necesidad de rotar.
Bajas, rotaciones y un banquillo condicionado
La lista de ausencias es larga para un inicio de campeonato. Christian Mawissa está sancionado, mientras que Jordan Teze, Ansu Fati y el recién llegado Mattias Abline siguen en la enfermería. No son simples retoques: son piezas que Filipe Luís contaba para su columna vertebral.
A eso se suma una decisión fuerte: Takumi Minamino y Folarin Balogun ni siquiera entran en la convocatoria. El plan es claro: protegerlos tras el esfuerzo europeo y dosificar minutos en una semana ya exigente.
Oportunidad para los nuevos
En medio de las bajas, se abre la puerta para caras nuevas. El cedido por Manchester City, Mathys Detourbet, apunta a su segunda titularidad consecutiva con Mónaco tras estrenarse el jueves en Europa Conference League. Lo mismo ocurre con Sadibou Sané, central fichado este verano desde Metz, que también debería repetir en el eje de la zaga.
Por la izquierda, será un día especial para Flávio Nazinho: todo indica que vivirá su primera titularidad oficial con la camiseta del Principado. El lateral, llegado desde Cercle Brugge, pasa directamente del escaparate belga al foco de la Ligue 1.
El posible once en Le Havre
Con todo ese contexto, el Mónaco podría formar así ante Le Havre:
Lukas Hradecky; Flávio Nazinho, Eric Dier, Sadibou Sané, Vanderson; Mathys Detourbet, Lamine Camara, Denis Zakaria, Mamadou Coulibaly; Mika Biereth, Aleksandr Golovin.
Un once con mezcla evidente: experiencia, juventud, fichajes recientes y jugadores aún por asentarse. No es el debut soñado para un técnico que recién aterriza, pero sí una primera prueba de carácter.
En un campeonato tan largo y feroz como la Ligue 1, Mónaco empieza lejos de casa, con bajas y con rotaciones. Perfecto escenario para saber, desde ya, hasta dónde puede llegar el proyecto de Filipe Luís.





